Se reconoce la capacidad jurídica, no la personería.

Se reconoce la capacidad jurídica, no la personería.

La sociedad comercial constituida en el extranjero para formar una sucursal extranjera en Bolivia, no requiere del otorgamiento de la personalidad jurídica que es indispensable para las empresas nacionales.

Esto responde a un principio de derecho internacional locus regit actum, que significa que la celebración del acto jurídico será regida por la ley del país en que se llevó a cabo, es decir, la constitución de una sociedad comercial, en Perú, por ejemplo, deberá cumplir las normas de dicho país a objeto de conseguir la personería jurídica que le habilita realizar actividades de comercio.

Por consiguiente – siguiendo con el ejemplo – aquella empresa peruana que deseé realizar actividades comerciales en Bolivia tendrá que demostrar su real y legal existencia en su país, lo cual se conseguí a través de una serie de autenticaciones y legalizaciones de la documentación societaria en el país de origen y luego en Bolivia.

Cumplido y verificado esto último, el registro de comercio (Fundempresa) reconocerá la capacidad jurídica a la empresa peruana para realizar actos de comercio en Bolivia, para lo cual le otorgará un numero de Matricula de Comercio con el cual queda legalmente habilitada para desarrollar sus actividades comerciales en el país.